Siniestro total de un coche:
¿Qué significa y cómo se calcula la indemnización?
Siniestro total de un coche:
¿Qué significa y cómo se calcula la indemnización?
Después de sufrir un accidente, una de las noticias que más preocupa al propietario de un vehículo es que la compañía de seguros lo declare siniestro total.
En ese momento suelen aparecer muchas preguntas:
¿Significa que mi coche no se puede reparar?
¿Quién decide que es siniestro total?
¿Cuánto me tienen que pagar?
¿Es lo mismo valor venal que valor de mercado?
¿Puedo reclamar si no estoy de acuerdo con la cantidad ofrecida?
La respuesta depende de las circunstancias del accidente, de quién sea responsable y, cuando interviene el propio seguro del vehículo, de las condiciones concretas de la póliza.
Por eso, antes de aceptar una valoración, es importante saber qué se está valorando y con qué criterio.
En términos generales, se habla de siniestro total cuando, como consecuencia de un accidente u otro siniestro cubierto, la reparación del vehículo deja de considerarse viable o adecuada conforme al criterio aplicable.
Pero hay una cuestión importante:
Que un vehículo sea declarado siniestro total por una aseguradora no significa necesariamente que el coche no pueda repararse físicamente.
Un vehículo puede ser técnicamente reparable y, sin embargo, que el coste de reparación sea muy elevado en comparación con el valor que se toma como referencia para determinar la indemnización.
Por eso es fundamental diferenciar entre:
La posibilidad técnica de reparar el vehículo.
El coste de esa reparación.
El valor del vehículo antes del accidente.
Las condiciones de la póliza.
El régimen de responsabilidad aplicable.
La compañía de seguros realiza una valoración del siniestro de acuerdo con las circunstancias del caso y, cuando se trata de daños propios, con las condiciones contratadas en la póliza.
Normalmente se compara el coste estimado de reparación con el criterio económico establecido por el seguro.
Por ejemplo, determinadas pólizas pueden establecer que cuando la reparación supera un determinado porcentaje del valor del vehículo se considera pérdida total.
Por eso no existe un único porcentaje de siniestro total válido para todos los vehículos y todos los seguros.
Hay que revisar la póliza concreta.
Uno de los términos que más confusión genera es el de valor venal.
De forma sencilla, puede entenderse como el valor que tiene el vehículo en el mercado teniendo en cuenta factores como su antigüedad y características.
Pero valor venal, valor de mercado, valor de reposición y valor de nuevo no son necesariamente conceptos equivalentes.
Además, cuando existe un contrato de seguro con cobertura de daños propios, la póliza puede establecer expresamente el criterio utilizado para determinar la indemnización.
La Ley de Contrato de Seguro permite, además, que las partes hayan fijado determinados criterios de valoración en la póliza.
Por eso, si tu coche ha sido declarado siniestro total, no conviene quedarse únicamente con la cifra final.
Es importante saber de dónde sale esa cifra.
Aunque en ocasiones se utilizan como si fueran conceptos equivalentes, no necesariamente lo son.
Es un criterio de valoración que puede utilizarse en determinados seguros y circunstancias.
Hace referencia al precio que puede tener un vehículo similar en el mercado, atendiendo a sus características y estado.
Puede relacionarse con el coste necesario para adquirir un vehículo equivalente al que se ha perdido, dependiendo del criterio utilizado.
Es el valor correspondiente a un vehículo nuevo, cuando la póliza contempla este criterio.
No debemos asumir que la indemnización siempre tiene que coincidir con uno de estos valores.
El criterio aplicable dependerá del tipo de reclamación y, en los seguros de daños propios, de lo establecido en la póliza.
No necesariamente.
Esta es una de las cuestiones más importantes de todo el proceso.
Cuando reclamas a tu propia compañía por los daños de tu vehículo, hay que analizar las condiciones de la póliza.
La póliza puede establecer diferentes criterios para determinar la indemnización cuando existe pérdida total.
Por ejemplo:
Valor de nuevo.
Valor venal.
Valor de mercado.
Un porcentaje del valor venal.
Otro criterio establecido contractualmente.
Por eso es fundamental leer las condiciones de la cobertura.
La situación puede ser diferente.
Cuando existe un tercero responsable, el objetivo de la reclamación es obtener el resarcimiento del daño causado.
La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones ha señalado que, cuando el coste de reparación supera de manera relevante el valor venal del vehículo, pueden surgir discrepancias sobre cuál es la forma adecuada de resarcir el daño. En estos casos, la valoración puede tener en cuenta el valor de mercado y un componente adicional relacionado con el valor de uso o de afección, según las circunstancias.
Esto es especialmente importante porque no debe aplicarse automáticamente el mismo criterio a todos los siniestros.
El llamado valor de afección es un concepto que puede aparecer en determinadas reclamaciones por daños materiales cuando el vehículo de un tercero ha sufrido daños muy elevados y la reparación resulta desproporcionada respecto a su valor.
Su finalidad está relacionada con compensar determinados inconvenientes derivados de la pérdida del vehículo y de la necesidad de sustituirlo.
La DGSFP recoge en su Memoria del Servicio de Reclamaciones 2024 que, en determinados supuestos de responsabilidad civil, la práctica judicial viene utilizando un porcentaje adicional sobre el valor venal y señala que suele situarse en torno al 30 %, aunque esto no significa que exista un 30 % automático aplicable a todos los casos.
Esta matización es importante.
No existe una regla general según la cual todo coche declarado siniestro total deba indemnizarse automáticamente con valor venal más un 30 %.
Cada caso debe analizarse individualmente.
No se puede responder de forma general sin conocer las circunstancias.
Si se trata de una cobertura de daños propios, habrá que analizar qué establece la póliza y cómo se ha aplicado.
Si se trata de una reclamación frente al responsable de un accidente, la situación puede ser diferente y habrá que analizar el daño efectivamente causado y las circunstancias del vehículo.
Por eso, cuando existe una diferencia importante entre la cantidad ofrecida y lo que consideras que vale o cuesta sustituir el vehículo, puede ser conveniente realizar una valoración independiente antes de aceptar una cantidad.
Este es uno de los principales motivos de conflicto.
Imaginemos un vehículo cuyo valor de mercado antes del accidente se sitúa alrededor de 8.000 €.
Después de un accidente, el taller calcula una reparación de 12.000 €.
La compañía puede considerar que reparar el vehículo resulta económicamente desproporcionado.
Pero eso no significa que el propietario tenga que aceptar automáticamente cualquier cantidad que se le ofrezca.
Habrá que analizar:
Cómo se ha calculado el valor del vehículo.
Qué daños se han incluido.
Cuánto cuesta realmente la reparación.
Qué cobertura tiene contratada.
Quién es responsable del accidente.
Qué criterio establece la póliza, cuando proceda.
Qué valor tenía realmente el vehículo antes del accidente.
Una valoración profesional puede tener en cuenta numerosos factores.
No tienen el mismo valor todos los vehículos de una misma marca.
La versión y el tipo de motor pueden influir significativamente.
La fecha de matriculación es un elemento importante.
El número de kilómetros puede influir en el valor de mercado.
Un vehículo correctamente mantenido puede presentar unas condiciones diferentes a otro de la misma antigüedad y kilometraje.
Las revisiones y reparaciones documentadas pueden aportar información relevante.
Determinados elementos opcionales pueden influir en la valoración.
También puede ser necesario analizar vehículos comparables que estén disponibles en el mercado.
Por eso, una valoración profesional no debería reducirse simplemente a introducir matrícula y kilometraje en una tabla cuando el caso requiere un análisis más detallado.
Es otro aspecto que puede pasar desapercibido.
Dos vehículos aparentemente iguales pueden tener valores diferentes si uno incorpora:
Paquete deportivo.
Techo panorámico.
Sistemas avanzados de asistencia.
Faros especiales.
Equipamiento multimedia.
Tapicería específica.
Llantas.
Enganche.
Accesorios homologados.
Cuando se realiza una valoración, conviene comprobar si las características relevantes del vehículo se han tenido en cuenta.
También puede producirse una discrepancia sobre el coste de reparación.
Después de un accidente pueden existir daños que no sean evidentes a simple vista.
Por ejemplo:
Elementos estructurales.
Soportes.
Radiadores.
Sensores.
Cableado.
Sistemas de seguridad.
Suspensión.
Dirección.
Componentes mecánicos.
Por eso, antes de aceptar una valoración, puede ser conveniente comprobar que el alcance de los daños ha sido correctamente identificado.
Si recibes una valoración con la que no estás de acuerdo, puedes seguir algunos pasos.
Conoce qué importe ha calculado la compañía y qué criterio ha utilizado.
Comprueba qué establece exactamente sobre la pérdida total y la indemnización.
Comprueba si todos los daños han sido incluidos.
Analiza si se han tenido en cuenta correctamente sus características, kilometraje, equipamiento y estado.
Guarda:
Póliza.
Parte del accidente.
Fotografías.
Presupuesto de reparación.
Valoración de la aseguradora.
Facturas de mantenimiento.
Documentación del vehículo.
Anuncios o referencias de vehículos comparables, cuando resulten relevantes.
Si existe una diferencia económica importante, un informe pericial puede aportar una valoración técnica independiente y documentada.
Porque permite analizar el caso desde una perspectiva técnica independiente.
El perito puede estudiar:
El vehículo
→ Estado y características.
Los daños
→ Alcance y naturaleza.
La reparación
→ Operaciones necesarias y coste estimado.
La valoración
→ Criterios utilizados y valor del vehículo.
La documentación
→ Póliza, fotografías, presupuestos, facturas y demás información disponible.
El objetivo es obtener una conclusión técnica fundamentada.
Dependiendo del encargo, un informe puede incluir:
Identificación del vehículo.
Antecedentes del siniestro.
Inspección del automóvil.
Descripción de los daños.
Reportaje fotográfico.
Análisis del coste de reparación.
Estudio del valor del vehículo.
Documentación utilizada.
Metodología de valoración.
Conclusiones.
De esta forma, el informe permite conocer cómo se ha obtenido la valoración y qué elementos se han tenido en cuenta.
Que un vehículo haya sido declarado siniestro total por una aseguradora no significa necesariamente que sea técnicamente imposible repararlo.
La posibilidad de repararlo y la cuestión de quién debe asumir el coste de esa reparación son cuestiones diferentes.
Además, la decisión puede depender de:
La póliza.
La responsabilidad del accidente.
El coste de reparación.
El valor del vehículo.
Las condiciones del siniestro.
La normativa y criterios aplicables.
Por eso es recomendable estudiar cada situación individualmente.
Imaginemos que un conductor circula correctamente y otro vehículo provoca un accidente.
Su coche tiene 10 años y un valor de mercado de aproximadamente 7.500 €.
La reparación se estima en 11.000 €.
La aseguradora del responsable considera que el vehículo debe declararse siniestro total y ofrece una cantidad que el propietario considera insuficiente.
¿Qué habría que analizar?
El valor real del vehículo antes del accidente.
El coste real de reparación.
Si existen daños adicionales que no se han incluido.
La documentación y características concretas del vehículo.
El criterio aplicable al tratarse de una reclamación frente al responsable.
En determinados supuestos de responsabilidad civil, cuando la reparación resulta manifiestamente desproporcionada respecto al valor venal, la jurisprudencia y los criterios de reclamaciones han contemplado soluciones basadas en el valor del vehículo y un componente adicional de afección. Pero no existe una fórmula automática válida para todos los accidentes.
Una peritación independiente puede ser especialmente interesante cuando:
Tu coche ha sido declarado siniestro total.
No estás de acuerdo con la indemnización.
Consideras que el valor del vehículo está infravalorado.
No se han incluido todos los daños.
El coste de reparación presenta una diferencia importante respecto a la valoración.
Existe una discrepancia con la compañía.
El vehículo tiene equipamiento o características especiales.
Necesitas documentar técnicamente una reclamación.
Cuanto mayor sea la diferencia económica, más importante puede resultar disponer de una valoración técnica fundamentada.
En JC Peritaciones realizamos peritaciones y valoraciones técnicas de vehículos para analizar daños, reparaciones y valoraciones económicas relacionadas con siniestros.
Estudiamos cada caso de forma individual, teniendo en cuenta:
Estado del vehículo.
Características y equipamiento.
Daños existentes.
Coste de reparación.
Documentación disponible.
Circunstancias del siniestro.
Criterios de valoración aplicables.
Nuestro objetivo es aportar una valoración técnica independiente, objetiva y documentada.
Trabajamos principalmente en Zamora y provincias limítrofes, con desplazamiento según las características del encargo.
Si tu vehículo ha sido declarado siniestro total y no estás de acuerdo con la valoración, puedes contactar con JC Peritaciones y explicarnos tu caso.
No necesariamente. Puede significar que, desde el punto de vista económico o conforme al criterio aplicable, la reparación no resulta viable o adecuada, aunque técnicamente el vehículo pueda repararse.
No. Depende del tipo de siniestro y, cuando se trata de daños propios, de las condiciones de la póliza.
Son conceptos que pueden utilizarse con criterios diferentes. Por eso es importante conocer qué referencia se ha utilizado en la valoración concreta.
No. El porcentaje del 30 % que aparece en determinados criterios y resoluciones no constituye una regla automática para todos los siniestros. La valoración depende de las circunstancias concretas.
Puede haber vías para plantear una discrepancia, pero dependerán del tipo de seguro, del accidente y de las circunstancias concretas. Una valoración pericial puede aportar una base técnica para analizar la diferencia.
No necesariamente. Sin embargo, cuando existe una diferencia económica importante o una discrepancia técnica sobre los daños o el valor del vehículo, un informe independiente puede ser útil para fundamentar la posición del propietario.
Antes de aceptar una cantidad, comprueba cómo se ha valorado tu vehículo.
Una valoración independiente puede ayudarte a conocer el alcance real de los daños, el coste de reparación y el valor del vehículo, según las circunstancias del caso.
JC Peritaciones — Peritación técnica de vehículos en Zamora
Jose Carlos Álvarez Refoyo
Experiencia profesional desde 2004.
Peritaciones de automóviles · Averías mecánicas · Valoración de daños · Vicios ocultos · Reconstrucción de siniestros · Informes periciales